En Reygo Solutions nos dedicamos a medir todo lo que ocurre química y electricamente en tu cerebro gracias a la evaluación QEEG y la compresión de la neuroplasticidad.
Nuestra protocolo Nevro combina dos tecnologías que trabajan juntas de forma inseparable: el mapeo cerebral QEEG o electroencefalograma cuantitativo —que nos da los datos exactos de cómo está funcionando tu actividad neuronal en menos de una hora— y el entrenamiento con neurofeedback, diseñado específicamente a partir de ese mapa.
Un protocolo de entrenamiento con neurofeedback eficaz unido a un mapeo cerebral consistente que lo respalde.
El QEEG no es un requisito burocrático. Es la diferencia entre operar con datos o con suposiciones. Y en neurociencia, como en cirugía, nadie debería operar sin ver primero la imagen.
Reygo Solutions
Un protocolo de entrenamiento con neurofeedback eficaz unido a un mapeo cerebral consistente que lo respalde.
En Reygo Solutions nos dedicamos a medir todo lo que ocurre químicamente en tu cerebro gracias al entrenamiento QEEG y la compresión de la neuroplasticidad.
Nuestra protocolo Nevro combina dos tecnologías que trabajan juntas de forma inseparable: el mapeo cerebral QEEG o electroencefalograma cuantitativo —que nos da los datos exactos de cómo está funcionando tu actividad neuronal en menos de una hora— y el entrenamiento con neurofeedback, diseñado específicamente a partir de ese mapa.
Cada sesión parte de los datos reales de tu cerebro, no de síntomas promedio.
Equipo doctorado en Neurociencia bajo el programa Marie Skłodowska-Curie, diseña y supervisa cada protocolo de entrenamiento.
Evaluaciones QEEG de seguimiento cada 10-15 sesiones. Verás tu cerebro cambiar y mejorar.
El cerebro aprende a autorregularse solo. Los cambios no desaparecen cuando termina el entrenamiento.
En Reygo empezamos con datos objetivos de tu actividad cerebral. Con estos datos podemos determinar si el protocolo de entrenamiento tiene sentido para ese cerebro en concreto.
Todo nuestro Protocolo Nevro está supervisado por especialistas en neurofeedback QEEG con más de 10 años de investigación biomédica a nivel internacional.
El QEEG —Electroencefalograma Cuantitativo— es la tecnología que convierte los síntomas en datos. En una única sesión de 60 minutos, colocamos sensores en el cuero cabelludo que registran tu actividad eléctrica cerebral en distintos estados: reposo, activación, tarea cognitiva. El resultado es un mapa completo de tu cerebro: qué frecuencias dominan, qué áreas están hiperactivas, cuáles muestran fatiga, cómo se comunican las distintas regiones entre sí.
Ese mapa es el que permite diseñar una estrategia de más por menos: intervenir exactamente donde hace falta, con el protocolo que tiene sentido para tu perfil neurológico específico, sin tiempo ni sesiones desperdiciadas en frecuencias o regiones que no son el problema.
Cuando el cerebro aprende a autorregularse, los cambios se producen en cadena: mejor sueño, menos ansiedad, más foco, mayor capacidad de aprender mayor agilidad mental.
Estas son las áreas donde nuestros clientes reportan mejoras de forma más consistente.
Tu cerebro lleva demasiado tiempo en modo alerta sin saber cómo salir. El neurofeedback entrena la reducción del exceso de ondas beta que alimenta ese bucle, hasta que el estado de calma deja de ser un esfuerzo y pasa a ser el punto de partida.
El insomnio de activación no se soluciona con rutinas de sueño cuando el problema es que el cerebro no sabe hacer la transición. Entrenamos esa transición directamente: de la sobreactivación nocturna al sueño profundo que de verdad recupera.
Concentrarse no debería costar tanto. Cuando el cerebro opera en las frecuencias correctas, el foco sostenido deja de ser un acto de voluntad. Más rendimiento, menos fatiga mental. El mismo resultado con menos energía invertida en conseguirlo.
El patrón theta/beta desregulado no es un defecto de carácter: es neurología. El entrenamiento cerebral trabaja esa desregulación desde la raíz, con el nivel de evidencia más alto publicado para este perfil, tanto en niños como en adultos.
El trauma deja marcas eléctricas en el cerebro medibles con QEEG. El neurofeedback reduce la hiperactivación del sistema nervioso y prepara al cerebro para procesar lo que antes bloqueaba, acortando los tiempos respecto a las terapias convencionales.
Dislexia, problemas de procesamiento, dificultades de memoria. En niños, el neurofeedback actúa como acelerador neurológico: entrena las redes que el cerebro todavía está madurando, permitiendo alcanzar hitos de desarrollo antes de lo que ocurriría de otra forma.
Una vez tenemos el mapeo cerebral, el Protocolo Nevro ya está en marcha. Y entonces empieza el entrenamiento neurofeedback.
Colocamos sensores en tu cuero cabelludo que registran tu actividad eléctrica en tiempo real. Sin corriente eléctrica, sin ningún tipo de señal emitida hacia el cerebro: los sensores únicamente escuchan. Esa información llega al sistema en milisegundos, se procesa y se te devuelve en forma de estímulos visuales o auditivos. Cuando tu cerebro produce las frecuencias que el protocolo está entrenando, el estímulo fluye. Cuando se sale del rango objetivo, se detiene.
Tu cerebro aprende por condicionamiento operante —el mismo mecanismo con el que aprendió: a base de probar, ajustar y quedarse con lo que funciona— que ciertos patrones de activación le funcionan mejor que otros. Y con la repetición, esos patrones pasan a ser su nuevo estado por defecto.
No hay técnicas que practicar fuera de la sesión. El aprendizaje ocurre por debajo del nivel voluntario afectando a la neuroplasticidad del órgano, que es exactamente donde residen los patrones de comportamiento que buscamos modular.
Solicita tu primera visita gratuita y descubre cómo nuestra neurotecnología puede ayudarte a conseguir un cerebro más feliz y eficiente.
En Nevro no empezamos a trabajar hasta que tenemos los datos. No porque seamos lentos, sino porque un protocolo sin mapa cerebral es como operar sin radiografía.
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Antes de cualquier compromiso económico o clínico, tienes una primera conversación con el equipo. Sin formularios complicados, sin presentaciones de ventas. Una charla para entender qué está pasando, qué buscas y si el neurofeedback tiene sentido para tu caso.
Si después de esa visita decides seguir, el siguiente paso es la evaluación QEEG.
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Día 1: Colocamos los sensores y registramos tu actividad cerebral en reposo: ojos abiertos, ojos cerrados y tarea cognitiva. Acompañamos con un entrevista personal: tu contexto de vida, tus síntomas, tu historial relevante, tus objetivos.
Día 2: Devolución de resultados. Nuestro equipo experto te explica qué muestra tu mapa cerebral en términos que puedas entender y aplicar: qué frecuencias están desreguladas, en qué regiones, qué significa funcionalmente y qué implica para el protocolo de entrenamiento. Con los datos del QEEG sobre la mesa podemos darte una estimación precisa de cuántas sesiones vas a necesitar y qué resultados son esperables para tu caso.
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Frecuencia inicial recomendada: mínimo 2 sesiones semanales. El neurofeedback es un proceso de aprendizaje neurológico. La frecuencia determina la velocidad de consolidación. Tu cerebro necesita estímulos suficientemente cercanos en el tiempo para que el aprendizaje se consolide entre sesiones.
A medida que los patrones se estabilizan, la frecuencia se reduce progresivamente.
¿Tienes una agenda ajustada? Desde Nevro nos encargamos de ajustar las sesiones a tu disponibilidad y horarios.
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Cada 10-15 sesiones realizamos un nuevo QEEG de seguimiento. Lo comparamos con el mapa inicial.
Comprobamos el avance real en la dirección correcta. Se optimiza el plan de trabajo según si el cerebro ha mejorado más gracias a los últimos datos de seguimiento.
Al finalizar el programa, el QEEG de cierre pone las dos imágenes juntas: dónde estabas y dónde estás. Es la prueba objetiva y satisfactoria de que el cambio real ha ocurrido.
Cada sesión de entrenamiento refuerza una red neuronal concreta. Con suficientes repeticiones —el rango habitual es de 20 a 40 sesiones según el caso— esa red se consolida estructuralmente gracias a la neuroplasticidad: la capacidad del cerebro de reorganizar sus conexiones a partir de la experiencia repetida, que se mantiene a lo largo de toda la vida adulta.
La diferencia conceptual con la medicación es fundamental: los fármacos modulan la química cerebral mientras se toman. El entrenamiento neurocognitivo con neurofeedback entrena al cerebro para que se autorregule por sí mismo, sin depender de ningún agente externo.
Tu cerebro produce varios tipos de ondas según el estado en que se encuentra, medidas en Hz —ciclos por segundo. El protocolo de cada cliente trabaja las frecuencias específicas que el QEEG ha identificado como desreguladas:
| Onda | Frecuencia | Estado óptimo asociado | Qué ocurre cuando se desregula |
|---|---|---|---|
| Delta | 0,5 – 4 Hz | Sueño profundo y regeneración | Fatiga crónica, sueño no reparador |
| Theta | 4 – 8 Hz | Calma profunda, aprendizaje | Exceso en vigilia → dispersión, TDAH |
| Alpha | 8 – 12 Hz | Relajación alerta, integración | Déficit → ansiedad basal, incapacidad de desconectar |
| Beta | 13 – 35 Hz | Atención activa, toma de decisiones | Exceso → ruido mental, hiperactivación |
| Gamma | > 35 Hz | Procesamiento cognitivo complejo | Desequilibrio → dificultad de integración |
Sí. Es una técnica completamente no invasiva.
Los sensores únicamente registran la actividad eléctrica del cerebro: en ningún momento se introduce corriente eléctrica en el cuerpo.
Porque sin el mapa cerebral, cualquier protocolo de neurofeedback es una estimación. El QEEG nos da en 60 minutos los datos objetivos de cómo está funcionando tu cerebro: qué frecuencias entrenar, en qué regiones y con qué indicadores de progreso. Sin ese mapa, no podemos garantizar que el entrenamiento tenga sentido para tu cerebro específico.
Los primeros cambios perceptibles suelen aparecer entre las sesiones 8 y 15. Los cambios estructurales duraderos se consolidan entre las sesiones 20 y 40, según el caso. El QEEG inicial permite estimar este rango con bastante precisión. Para alto rendimiento sin patología, los programas suelen ser más cortos.
Sí. La neuroplasticidad se mantiene a lo largo de toda la vida adulta. Los tiempos de consolidación pueden ser algo más largos, pero la capacidad del cerebro de aprender nuevos patrones no desaparece con la edad. El neurofeedback tiene resultados documentados en mejora de memoria de trabajo, calidad del sueño y salud cerebral preventiva en adultos mayores.
Si todavía tienes dudas sobre si esta solución tiene sentido para ti, la respuesta más honesta que podemos darte es que no lo sabemos hasta que veamos tu mapa cerebral. Y eso empieza con una conversación sin coste.
Reygo Solutions nace como una respuesta holística, global y avanzada a los desafíos de la sociedad actual… Nuestro centro se constituye como un espacio integral donde la tecnología más puntera se funde con un trato profundamente humano y cercano.
A diferencia de otras propuestas, en nuestro Centro de neurofeedback en Madrid invertimos el tiempo necesario en conocer tu trasfondo, tu contexto específico y tus objetivos reales.
Nuestro equipo es transversal y multidisciplinar y nos esforzamos por diseñar un acompañamiento a medida para ti: cada persona es un universo de posibilidades que merece ser explorado y comprendido con curiosidad y respeto.
Dirigida al perfil corporativo que convive con un estrés laboral alto y la responsabilidad de grandes decisiones. Fusionamos el coaching de desarrollo de talento con la neurociencia
Optimizamos tu atención y memoria para que logres un foco preciso, permitiéndote dejar el rol de jefe y evolucionar hacia el de empresario maduro y consistente
Desde el tratamiento de traumas en menor tiempo hasta el establecimiento de rutinas y hábitos de estudio, nuestro equipo actúa como un confidente que escucha y estabiliza.
En Reygo Solutions combinamos mapeo cerebral QEEG y entrenamiento con neurofeedback en Madrid para que cada sesión tenga un propósito medible. Sin suposiciones. Primera visita gratuita.